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Como sucede cada año por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante el mes de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón para concientizar a las personas acerca de las causas y consecuencias de las enfermedades que afectan a este órgano vital y difundir los hábitos saludables que contribuyen a cuidarlo. 

Una de las mejores formas de proteger la salud cardíaca está relacionada con la alimentación. Para evitar el impacto negativo de las enfermedades cardiovasculares, la OMS recomienda practicar actividad física de forma periódica, llevar una alimentación balanceada y reducir la ingesta de sal y grasas trans, además de evitar el consumo de tabaco y alcohol.

Entre los alimentos más benéficos para la salud del corazón se destacan los siguientes: 

Atún: rico en ácidos grasos omega 3, su ingesta contribuye a reducir el riesgo de padecer trastornos del ritmo cardíaco y la presión arterial. Además, ayuda a disminuir los triglicéridos y reducir la inflamación. Se recomienda elegir el atún enlatado en agua y no al aceite. 

Aceite de Oliva Extra Virgen: este aceite producido a partir de la primera prensa de aceitunas es especialmente rico en antioxidantes llamados polifenoles, que protegen los vasos sanguíneos. Además, es una buena fuente de grasas monoinsaturadas. Es ideal para utilizar como condimento de ensaladas y verduras cocidas.

Frutos secos: un puñado de frutos secos (almendras, nueces, castañas de cajú, etc.) al día puede ayudar a reducir el colesterol y aliviar la inflamación en las arterias del corazón gracias a su alto contenido en ácidos grasos omega 3, grasas monoinsaturadas y fibra.

Arándanos: las antocianinas presentes en esta fruta no solo le dan su color característico, sino que aportan una gran cantidad de antioxidantes que previenen la formación de placas de ateroma en las paredes arteriales. Por si esto fuera poco, también son ricos en beta-caroteno, luteína, vitamina C, ácido fólico, magnesio, potasio y fibra.

Avena: es rica en beta-glucanos, que contribuyen a destapar las arterias distribuyendo correctamente los nutrientes a través del torrente sanguíneo y deshaciéndose de las toxinas de forma natural.